Beber por jarra penada, no me agrada.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
A fullería, cordobesías.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Para todo perdido, algo agarrado.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Ley puesta, trampa hecha.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
El borriquito delante, para que no se espante.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Difama, que algo queda.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Boticario sin botica, nada significa.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Hacer oídos de mercader.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Favores en cara echados, ya están pagados.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Del agua mansa se asombra el perro.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Hay que ver para creer.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Harto da quien da lo que tiene.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Buen corazón vence mala andanza.
Me traen por la calle de la amargura.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.