Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
El harto no se acuerda del ayuno.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
En Agosto trilla el perezoso.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Tiempo pasado, con pena recordado.
El demonio no duerme.
A chica cama, échate en medio.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
El llanto alivia el quebranto.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
El buey pace donde yace.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Calumnia, que algo queda.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Alforjas llenas quitan las penas.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
A cama pequeña, échate en medio.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
A lo que no puede ser paciencia.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Domingo, domingo, día de pingo.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.