El que no mira, suspira.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Donde se pace, que no donde se nace.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Salud y fuerza en el canuto.
La larga visita la alegría quita.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Amor de asno, coz y bocado.
El perezoso siempre es menesteroso.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Los negocios no tienen ocio.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Casa de mantener, castillo de defender.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Trabajo en domingo no da fruto.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Por lo demás, paciencia y barajar.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
El que no cojea, renquea.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Difama, que algo queda.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.