A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A cada lechón le llega su noche buena.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Remendar y dar a putas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Ni para carga ni para silla.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Reino dividido, reino perdido.
El río pasado, el santo olvidado.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Nunca falta un roto para un descosido.
Ni agradecido ni pagao.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
A la vejez, dinero y mujer.
Tres al saco y el saco en tierra.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Hombre harto, no es comilón.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Culo sentado, hace mal mandando.
El buen hijo a su casa vuelve.
Madre dispuesta, hija vaga.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Soñar no cuesta nada.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Alegría amagada, candela apagada.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
A fin de año, remienda tu paño.
Hay más días que longanizas.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Escatimar y dar a putas.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Para prosperar, madrugar.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Bailar la trabajosa.