El amor y los celos son compañeros.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Cosa muy querida, presto perdida.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
A batallas de amor, campo de plumas.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Vale más tener que no desear.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Nunca con menores, entables amores.
Los celos son el gusano del amor.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Quien se casa, mal lo pasa.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.