El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
De cuero ajeno, correas largas.
Machete caído indio muerto.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
A donde va encuentra un problema
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
A buey viejo, pasto tierno.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El buen hijo a su casa vuelve.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Hurta y reparte, que es buen arte.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Burro suelto del amo se ríe.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Parecer uña y carne.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Beber, hasta la hez.
Quien no tiene, perder no puede.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
La cara bonita y la intención maldita.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Dar gusto da gusto.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Una alegría esparce cien pesares.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Hablar a calzón "quitao".
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.