A consejo de ruin, campana de madera.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Casamiento malo, presto es concertado.
La gente discreta, no suelta la jeta.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
El necio o no se casa o se casa mal.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Ocio, ni para descansar.
Tirar la casa por la ventana.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
No saber una jota.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
A jugar y perder, pagar y callar.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Al hombre de rejo, vino recio.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Mucho ojo, que la vista erro.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
El que no te ama, burlando te difama.
Alabanza propia, mentira clara.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Suerte, y al toro.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Chivo que se devuelve se esnuca.