Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Hombre hablador, poco cumplidor.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
A escote, no hay pegote.
No falta de que reirse.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Aterriza que no hay tocón.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Más aburrido que mico recién cogido.
Del favor nace el ingrato.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Ajo hervido, ajo perdido.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Amistad de juerga no dura nada.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
No hay peor tienda que la vacía.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Oir a todos, creer a pocos.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
El vino y la mujer se burlan del saber.
De cabo a sargento, y no está contento.
El casado por amor vive vida con dolor.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Buena vida, padre y madre olvida.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Paciencia y barajar.
Buey suelto, rey muerto.