Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Chivo que se devuelve se esnuca.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Muerte no venga que achaques no tenga.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
A fullería, cordobesías.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Salud perdida, salud gemida.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Los enamorados, no ven a los lados.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
No saber ni torta.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
La experiencia es a veces dolencia.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Hoy no se fía, mañana sí.
El cebo oculta el anzuelo.
Casa sin madre, río sin cauce.
No dar pie con bola.
Despedida de borrachos.
Echar confites a un cochino, es desatino.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Al ingrato con la punta del zapato.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A gran chatera, gran pechera.
Pan no mío, me quita el hastío.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Bonitas palabras al más listo engañan.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Quien mal cae, mal yace.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.