Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Quien no arrisca, no aprisca.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Se oye mal pero descansa el animal.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
De petaca ajena, la mano se llena.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Bestia alegre, echada pace.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Dos perros pueden matar a un león.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
A golpe de mar, pecho sereno.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Hombre avisado, medio salvado
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Llamar al gato, gato.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.