Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Es de sabios cambiar de mujer.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Amor con casada, vida arriesgada.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Además de cornudos, apaleados.
El perro flaco todo es pulgas.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Donde va el perrito, va el gatito.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Dos capitanes hunden la nave.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Hacerle a uno la pascua.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Alegrías secretas, candela muerta.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Casa de capellán, la peor del lugar.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Quien prestó, perdió.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Cabellos y problemas no faltan nunca.