De pena murió un burro en Cartagena.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
De arriero a arriero no pasa dinero.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
De petaca ajena, la mano se llena.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Bestia alegre, echada pace.
Se oye mal pero descansa el animal.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
A golpe de mar, pecho sereno.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Dos perros pueden matar a un león.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Hombre avisado, medio salvado
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Llamar al gato, gato.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.