Febrero loco y Marzo otro poco.
La necesidad agudiza el ingenio.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Burro adornado, busca mercado.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Te cierran una puerta y te abren diez.
El vino es la teta del viejo.
Mucho sabe quien callar sabe.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Si los tontos volaran, su número cubriría el sol.
A quien dan, no escoge.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Más pija que el Don Bosco.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Al mal año, tarria de seda.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Al potro y al niño, con cariño.
El que la hace, la paga.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
El vino comerlo, y no beberlo.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.