Ojo por ojo y diente por diente.
Tiene Mayo la llave del año.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Quien no canea, calvea.
Dios aprieta pero no ahoga.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Agua fina saca la espina.
No dejar títere con cabeza.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De mala sangre, malas morcillas.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
En el refugio del otro vive cada uno
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
En Octubre, de la sombra huye.
Cuentas claras conservan amistades.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Quien mocos envía, babas espera.
Una buena campana se siente de lejos.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Más peligroso que chocolate crudo.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Siempre la cuba huele a la uva.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
A quien mucho tiene, más le viene.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Amigo y vino deben de ser añejos.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
Estrenar casas y domar potros, otros.