De tierra de alacranes, pocos panes.
El burro busca al otro burro para rascarse.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
A buen salvo está el que repica.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Donde manda el perro, se ata al amo.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
De día no veo y de noche me espulgo.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
El que ama el peligro, en él perece.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Ofrecer el oro y el moro.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Siempre que llueve, escampa.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Antes de criticar, mírate la cola.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Cada uno es artífice de su ventura.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.