El que es de tu profesión, es tu perdición.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Abril, uno bueno entre mil.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Buen lector, mal escribano.
Eres más puta que las gallinas.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Borrego al camión, duro a la montera.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
El que calla, otorga.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Gato con guantes no caza ratones.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
A la mujer y a la mula, vara dura.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Para el postrero no hay cuchara.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Jugar al abejón con alguien.
Borracho que come miel, pobre de él!
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Según es el dinero, es el meneo.
Quien desparte lleva la peor parte.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.