Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Al rey muerto rey puesto.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Cada quien, con su cada cual.
A un bagazo, poco caso.
Cada malo tiene su peor.
Quien ama, teme.
Allega, allegador, para buen derramador.
A burra nueva, cincha amarilla.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Hombres de noche, muñecos de día.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Hijo de gata, ratones mata.
Criado y caballo, un año.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Dar un cuarto al pregonero.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.