El hombre nació para morir, es mortal.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
La Luna no es pan de horno
Hasta los gatos quieren zapatos.
A casa vieja, portada nueva.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Mal acaba quien mal anda.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
El Santo más milagrero es, San dinero.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
La sugestión obra.
Sin harina no se camina.
Jodido pero contento.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
El que más come, menos come.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Me picó una araña y me até una sábana.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Amor y vino, sin desatino.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Con los años viene el seso.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Quien nada pide, nada recibe.
Ve tu camino para no tropezar.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Cada día trae su propio afán.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
No busques pan en la cama del can.
Hay que dar el todo por el todo.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
El que corre mucho, atrás se halla.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.