Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Nunca con menores, entables amores.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
El que llora su mal, no lo remedia
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Los que temen una caída están medio vencidos.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
Blanco y mojado, sopas de leche.
La barriga llena da poca pena.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
El uso hace al maestro.
Mayo ermitaño, que comienzas con la Cruz y acabas en lo alto.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Con la misma vara que midas serás medido.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Al niño que llora le dan pecho.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
A casa vieja, portada nueva.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.