El calamar, en todos los mares sabe nadar.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
No hay mejor red que la que coge el pez.
La muerte todas las medidas vierte.
A los enemigos bárreles el camino.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
De ausente a muerto, no va un dedo.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Los vicios no necesitan maestro.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Piedra movediza no cría moho.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Quien no se arriesga no conquista
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Confía en lo que ves
Nunca llovió que no se despejara.
Hay que darle el beneficio de la duda.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Lo imposible, en vano se pide.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
De pies a cabeza.
Las armas, el Diablo las carga.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Pequeña hacha derriba un roble.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Entre pillos anda el juego.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
Una vez que el convidado ha comido, ponlo pronto en el camino.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Ládreme el perro y no me muerda.
Por la boca muere el pez.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.