Quien más bebe, más sed tiene.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
A persona lisonjera no le des oreja.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Perro viejo no caga en el trillo.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
La esperanza es lo último que se pierde.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Mujer que se queja, marido que peca
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Más vale la seguridad, que la policía.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
La felicidad es como un león insaciable
Detrás de la soga va el caldero.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.