Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Cabello crespo, calvo presto.
El que hace la ley, hace la trampa.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
El que ama, teme.
Chocolate que no tiñe, claro está
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Donde hay confianza, da asco.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Refranes y consejos todos son buenos.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Ir por los extremos no es de discretos.
Manda, manda, Pedro y anda.
A bien obrar, bien pagar.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Amor de lejos, felices los cuatro
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Para ganar, forzoso es trabajar.
Buena condición vale más que discreción.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Jamón empezado, pronto mediado.
Ambicioso subido, pronto caído.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Inclinar la balanza.
De buen caldo, buenas sopas.
Pastelero a tus pasteles.
A la virtud, menester hace espaldas.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
El temor modifica tu conducta.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Dios no se queda con nada de nadie.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.