El que adelante no mira, atrás se queda.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
De la vista nace el amor.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Dinero guardado, barco amarrado.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Casa cerrada, casa arruinada.
Más vale oler a asno que a muerto.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Quien hace malas, barrunta largas.
No oigo, soy de palo.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
La lengua queda y los ojos listos.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Todas las horas hieren. La última mata.
Estas son de mi rodada.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Me cayó como patada en la guata.
A capar se aprende cortando cojones.
Jugar la última carta.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Quien siembra si llueve, el día pierde.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
El caballo malo hay que venderlo lejos.