De hijos y de bienes, la casa llenes.
Moro viejo, mal cristiano.
Agua vertida, no toda cogida.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Ama y guarda.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Necesitado te veas.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Una buena capa todo lo tapa.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Buena crianza no pierde punto.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
El pez grande en la mar se hace.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Quien lo hereda no lo hurta.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
A buen señor, buena demanda.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
El río, por donde suena se vadea.
Pereza no alza cabeza.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Quien cae no tiene amigos.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
El que bien te quiere no te engaña.
Más feliz que marica con dos culos.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
No hay tonto para su provecho.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
El que a los suyos se parece, honra merece.
La oprtunidad la pintan calva.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
A donde va la gente, va Vicente.