Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
El nuevo paga novicial.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Buen abogado, mal cristiano.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
De todos modos, Juan te llamas.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
El que tiene es el que pierde.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El que no se fía, no es de fiar.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Te quiero Andrés, por el interés.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Donde hay gana, hay maña.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Quien nada hace, nada teme.
Donde está la aguja está el dedal.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El mejor sol es el que calienta hoy
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Saber cuantas púas tiene el peine.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
¡A darle que es mole de olla!
El que a feo ama, bonito lo ve.