Asno con hambre, cardos come.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Dios acude siempre.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Marido muerto, otro al puesto.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Casa vieja todo es goteras.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Una abeja vale más que mil moscas
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Tirar la casa por la ventana.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Hasta el mejor peluquero, te puede rayar el cuero.
Putas y frailes andan a pares.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Ningún burro se queda calvo.
Para prosperar, madrugar.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
A cada cabeza, su seso.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
De persona palabrera, nunca te creas.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.