Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Por la plata baila el mono.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
El peligro que no se teme, más presto viene.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Casa de muchos, casa de sucios.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A donde va encuentra un problema
Malos reyes, muchas leyes.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El viejo que se cura, cien años dura.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Buitres y milanos, primos hermanos.
A gran chatera, gran pechera.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
El dinero hace al hombre entero.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Puta y chata, con lo segundo basta.