Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
A cada pez le llega su vez.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
La pelota es redonda y viene en caja cuadra.
Bueno es el gato, si no te araña.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
De airado a loco va muy poco.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Ya murió por quien tañían/doblaban.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
En Mayo regresa el rebaño.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Año de pitones, año de cabrones.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Amor viejo, pena pero no muere.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Jugar bien sus cartas.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.