Con el metro que midas, te medirán.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Donde comen cuatro comen cinco.
El gato escaldado, del agua fría corre.
A hora mala no ladran canes.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Lentejas, comida de viejas.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Ni es carne, ni es pecao.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Cada perro, con su hueso.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Cada uno halla horma de su zapato.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Tan rápido como un chisme.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Los extremos nunca son buenos.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
La necesidad tiene cara de hereje.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Dejar al gato con el pescado.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.