El buey manso mató al amo.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
En Febrero busca la sombra el perro.
Quien lo comió aquél lo escote.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El que con lobos anda a aullar aprende.
Gato escaldo del agua fría huye.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Al perro muerto, échale del huerto.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Quien no madruga, no caza boruga.
El frío conoce al encuero.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Échale guindas al pavo.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Antes verdugo que ahorcado.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Cada mozo lancee su toro.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
El yerro encelado, medio perdonado.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Cada pardal a su espigal.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.