Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Por los cuernos se agarra el toro.
Más vale mendrugo que tarugo.
A liebre ida, palos al cubil.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Molino cerrado, contento el asno.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
El pájaro no se caga en el nido.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Cada pájaro lance su canto.
No hay ladrón sin encubridor.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Barbero, o loco o parlero.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Dar palos de ciego.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
La puerca tira del tapón
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Ligero como el ave de San Lucas.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Cada mochuelo, a su olivo.