El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Quien tiene arte va por todas partes.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Por San Andrés, corderillos tres.
La bondad, quien la tiene la da.
Casarse bajo el palo de la escoba
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
El que no ama, no se desilusiona.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Hombre osado, bien afortunado.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Vale más muerto que vivo.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Más querría un dinero que ser artero.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Rama larga, pronto se troncha.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
La sagre es más espesa que el agua.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
A cazuela chica, cucharadica.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Desee bien, sea bueno.
La esperanza mantiene.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Llegar y besar, suerte es singular.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Abril, uno bueno entre mil.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
El amor es el principio del bien y del mal
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Del lobo un pelo.
Cuanto más primo, más me arrimo.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.