Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Harto ayuna quien mal come.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
El que algo quiere, algo le cuesta.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Buena ventura solo con otra dura.
Toda flor quiere ser fruto.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
A refajo verde, ribete encarnado.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A fullería, cordobesías.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Can que mucho lame, saca sangre.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Todos los caminos conducen a roma.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Por la boca muere el pez.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Dando dando, palomita volando.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Un muerto hablando de un ahorcao.
A donde te duele, ahí te daré.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
El amor entiende todos los idiomas
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Refranes y consejos todos son buenos.
Mujer Besada mujer ganada.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
El monte tiene ojo.
A quien mucho tiene, más le viene.
El hambre es una fea bestia
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El que bien te quiere te hará llorar.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.