Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Donde uno piensa, otro sueña.
A lo que no puede ser paciencia.
Atender y entender para aprender.
Casa de concejo, pajar de viejo.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
A cada cabeza, su seso.
Dios aprieta pero no ahoga.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
La tercera es la vencida"
Agua y sol, tiempo de requesón.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Quien no tiene quiere más.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Aquel que guarda siempre tiene.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Gente parada, malos pensamientos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Las prendas de ropa son alas.
Con la boca es un mamey.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Cada ollero alaba su puchero.
A buen hambre, no hay pan duro.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La fe no tiene miedo.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Besos y abrazos no hacen muchachos.