A cada santo le llega su día.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Burro que piensa bota la carga.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El buen mosto sale al rostro.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
El que no te conozca, que te compre.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Ayer putas y hoy comadres.
Hasta el final nadie es dichoso.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
El mal que no tiene cura es la locura.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Mujer enferma, mujer eterna.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Amor con casada, vida arriesgada.
Más vale prevenir que curar.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Más vale pan duro que ninguno.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.