Pasar amargura por ganar hermosura.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Río cruzado, santo olvidado.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
El amor todo lo iguala.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Ayudaté y serás ayudado.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Padre diestro, el mejor maestro.
Santo Tomás, una y no más.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A manos frías, corazón ardiente.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Cuentas viejas líos y quejas.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El que calla, no dice nada.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Deja al menos un huevo en el nido
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Aquí paz y en el cielo gloria.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Dar una fría y otra caliente.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
A veces perdiendo se gana.
La verdad padece, pero no perece.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Casa sin madre, río sin cauce.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.