Hombre viejo no necesita consejo.
Hermano mayor padre menor.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
A casa de tu tía, más no cada día.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Bien vestido, bien recibido.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Tu hablar te hace presente.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Casa oscura, candela cuesta.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Pasará, sea lo que sea.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.