Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
A amo ruin, mozo malsín.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Intimar con ninguno; trato con todos.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
A nadie le amarga un dulce.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Donde se está bien nunca se muere
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
A secreto agravio, secreta venganza.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Ocasión llegada presto agárrala.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El triunfo de los crueles es breve
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Compañía, ni con la cobija.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Los celos son el amor propio de la carne
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.