Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Cara de enferma y culo de sana.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Cada quien, con su cada cual.
A caballo comedor, cabestro corto.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Donde hay orden, hay bendición.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Al saber lo llaman suerte.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
La soga, tras el caldero.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Más ordinario que un moco en una corbata.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
pajero como tenedor de oveja.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
El sabio calla, el tonto otorga.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Nadie está contento con su suerte.
La buena hija dos veces viene a casa.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Dar en el clavo.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.