Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
El otoño de lo bello, es bello.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Belleza sin bondad es como un vino picado
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
De buena casa, buena brasa.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Hijos y hogar, son la única verdad.
A mucho vino, poco tino.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Bueno está lo bueno.
Calle el que dio y hable el que recibió.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Quien mal casa, tarde enviuda.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Papel, testigo fiel.