Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Quien se casa, mal lo pasa.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
El amor y los celos son compañeros.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
No sufras por calenturas ajenas.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Lo que haces, encuentras.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Alma sin amor, flor sin olor.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Lo hermoso, a todos da gozo.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Una familia unida come del mismo plato.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
En abril, va la vieja a veril.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Cada cual decía del amor que tenía.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Antes de hablar, pensar.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Quien quita lo que da, al infierno va.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.