Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
A llorar al cuartito.
Quien calla otorga
Alábate cesto, que venderte quiero.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Un amigo vale cien parientes
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
La envidia es una mala consejera.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Al miedo plata; y al amor cariño.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
A cada santo su vela
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Vale más tener que no desear.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Cada cual es rey en su casa.
Breve habla el que es prudente.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Buen corazón vence mala andanza.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Al buen callar, llaman Santo.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Mejor precavido, que arrepentido.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.