Al que quiera celeste, que le cueste.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
A cada día su pesar y su esperanza.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El gozo en el pozo.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Allega, allegador, para buen derramador.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
El dolor del viudo es corto pero agudo
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Casarse bajo el palo de la escoba
Amor de asno, coz y bocado.
A la virtud, menester hace espaldas.
Dichosos los ojos que te ven.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
A cautela, cautela y media.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Vive y deja vivir.
Indio comido, puesto al camino.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Bolsa llena, quita las penas.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Al buen, regalo; al malo, palo.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Una alegría esparce cien pesares.
El caracol donde nace, pace.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Lo bello es difícil.
El loco, por la pena es cuerdo.