Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Confía en lo que ves
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Tras el vicio viene el lamento.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
El trato engendra el cariño.
Cada cual a lo suyo.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
La paz con una porra en la mano es la guerra
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Palos con gusto no duelen.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Marido, comprad vino; que no lino.
Tras la fortuna guía el favor.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
De tales devociones, tales costurones.
Santo que mea, maldito sea.
La barriga llena da poca pena.
Ocurre en las mejores familias.
Caridad con trompeta, no me peta.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Por una alegría mil dolores
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Comida que escasea, bien se saborea.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Amor comprado, dale por vendido.
A mal de muchos, remedio de pocos.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
No conviertas en amigo al que has vencido
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.