El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
La misa, dígala el cura.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Dame para elegir y me darás para sufrir.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
A la madrastra, el nombre le basta.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
La mejor suegra, la muerta.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
La bondad, quien la tiene la da.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Mujer precavida vale por dos.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Jodido pero contento.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
La abadesa más segura, la de edad madura.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Qué satisfacción estar enamorado
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
El aburrimiento es una desgracia
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre