Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Abogacía, que una boga y otra cía.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Reza, pero no dejes de remar.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El que parte y reparte toca la mejor parte
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El interés mata la amistad
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Dios castiga sin palo ni piedra
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Lo que es igual, no es trampa.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
No juzgues el barco desde tierra
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Debo, no niego; pago, no tengo.
En mediado Noviembre, si no has sembrado, no siembres.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Dios consiente, pero no siempre.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Lo que está por pasar pasará.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Más ordinario que una vaca con pedal.