Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
No hay mayor tontería que reñir.
Los golpes hacen silencio.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Pan ajeno, caro cuesta.
Septiembre benigno, octubre florido.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Mente sana, cuerpo sano.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Febrero loco y Marzo otro poco.
El tomate hasta que se remate.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
El oficio quita el vicio.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.
En camino largo, corto el paso.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Deja la h de ayer para hoy.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Hay ropa tendida.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Marido, comprad vino; que no lino.
Hoy no se fía, mañana sí.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Necios y gatos son desconfiados.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
La ocasión asirla por el guedejón.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
No hay atajo sin trabajo.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Cazador con levita, quita, quita.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.