A lo hecho, pecho.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Los frailes en jubón, hombres son.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Por el becerro se amansa la vaca
El sol brilla para todos.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Bien te quiero y mal te hiero.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
A barriga llena, corazón contento.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Santo Tomás, una y no más.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Más puede diligencia que ciencia.
Foso y vallado, buen cercado.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Tumbando y capado.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
A más años, más desengaños.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El hambre aguza el ingenio.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Viendo al payaso, soltando la risa.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Caldera observada no hierve jamás.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas