Al cobre y al estaño, mucho paño.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Júntate, que junto estabas.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Reloj y campana, muerto mañana.
Agrada, quien manda.
La necesidad tiene cara de hereje.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Tienes más salidas que una autopista.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
La felicidad no es cosa de risa
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La costumbre vence a la ley.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Cada uno es maestro en su oficio.
La alegría alarga la vida.
El que mucho come, poco adelgaza.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
El que no asegunda no es buen labrador.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
El que no se embarca, no se marea.
Si vas a morir, muere llenito.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Café cocido, café perdido.
Carta echada, no puede ser retirada.
La vida es un misterio, desvelalo.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Cómprale botas al indio y te dara de patadas.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Los frailes en jubón, hombres son.
A lo hecho, pecho.