Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Contigo, pan y cebolla.
Tal vendrá que tal te quiera.
Fía poco y en muy pocos.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Haciendo y vendiendo irás subiendo.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
La lealtad se paga.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Tiene el sartén por el mango.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Las palabras se las lleva el viento.
Sol puesto, obrero suelto.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La prudencia nunca yerra.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
De pies a cabeza.
Tan rápido como un chisme.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Detenerse después de probar un poco algo.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
La mujer es gente en la letrina.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
A pan duro, diente agudo.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Ya me cansé de descansar.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.